martes, 9 de noviembre de 2010

España

Ya hace dos meses que me encuentro en España, mi pareja, una bella mujer española llamada Begoña me dio alojamiento en su casa. La estancia a sido maravillosa, la gente que he conocido en este país es tan amistosa que,me he sentido siempre en mi casa.
Gracias al milagro del amor estoy aqui... y esta entrada esta dedicada a Maria Begoña, la mujer que me arranco de mi tierra y me ha enseñado a volar. he visto hermosos paisajes y disfrutado de grata compañia, soy un afortunado y la vida me ha premiado y no se si lo meresca, pero lo acepto agradecido.
Galicia me ha recibido con esa abundancia en su comida, esa sencillez de sus gentes, y esos verdes horizontes rematados por el azul vestido de el imponente mar...
Gracias mi muñequita por tu amor, que supera todo lo que un hombre pudiese imaginar, espero si el destino me lo permite... envejecer a tu lado y sea esta entrada un homenaje a tan bello pais, del cual estoy enamorado.

Ferrol
Aunque los castros demuestran un antiguo poblamiento, Ferrol se desarrolla al establecer los Borbones uno de los Departamentos Marítimos, cuya capitalidad ostenta desde 1726. Tal decisión trajo a la ciudad a ingenieros militares que se ocuparon de su trazado y de los edificios más destacados: Arsenal de la Graña, castillos de la ría, astillero de Esteiro, la Magdalena, así como de las iglesias de San Julián, San Francisco, etc. Todo ello hace de Ferrol una ciudad eminentemente neoclásica. Sus artífices intervinieron también en otras poblaciones de Galicia que de este modo se benefició de los nuevos planteamientos que en Ferrol se seguían.
El trabajo en los astilleros y, en general, en la construcción naval, así como la milicia han configurado la vida de esta activa ciudad.

Betanzos

BetanzosEsta villa, situada a 23 kilómetros de A Coruña, es una soberbia muestra de arquitectura medieval, con sus casas blasonadas y su barrio marinero que la dotan de soberbia belleza. Hoy Betanzos no tiene mar, pero antaño tuvo un floreciente puerto

Santiago de Compostela

En los primeros años del siglo IX el obispo de Iria, Teodomiro, descubre el sepulcro del apostol Santiago. Los reyes Alfonso II y Alfonso III levantan iglesias y fundan los monasterios de Antealtares y Pinario. El culto a Santiago hace recelar a Almanzor que en el 997 arrasa e incendia Compostela llevándose a Córdoba las campanas.

Más tarde la peregrinación llega a su auge y Alfonso VI inicia la catedral románica en el 1075. Pocos años después el conde don Ramón de Borgoña y Diego Gelmírez impulsan su construcción y la de otras iglesias, la ciudad crece y sus habitantes llegan a levantarse contra la reina doña Urraca y Gelmírez en 1117.

En 1211 el Maestro Mateo y su taller terminan la catedral. Se camina, no siempre de manera pacífica, hacia el final de la Edad Media. El Renacentismo entra de la mano de los Reyes Católicos y de la construcción del Hospital Real, hoy convertido en magnífico hotel. Por su parte, los arzobispos de la familia Fonseca dejan indeleble huella al fundar la Universidad, sufragar el espléndido claustro de la catedral y levantar el Colegio de Fonseca.


El barroco renueva la ciudad histórica hasta adquirir casi el aspecto actual, lo mismo ocurre con la catedral, iglesias y monasterios.

Hoy, Santiago es una ciudad moderna, con más de 105.000 habitantes, en donde la ciudad vieja o zona monumental, se fusiona con el ensanche o zona nueva. Es sede del Gobierno Gallego y pilar universitario de la región, con sus más de 35.000 estudiantes.

Gran recepcionista de congresos y convenciones, Santiago cuenta con el Auditorio de Galicia y el moderno Palacio de Congresos y Exposiciones, un recinto funcional y versátil con capacidad para 2.100 personas.

Un moderno parque empresarial, el Polígono del Tambre, a 10 minutos del centro, acoge a sus principales industrias y empresas.


Lugo

Muralla de Lugo y Catedral

Fue la única población de Galicia que ostentó el rango de capital de convento jurídico durante la dominación romana. De entonces datan sus murallas, con un perímetro que rebasa los dos mil metros y con numerosos cubos semicirculares. A pesar de las reformas, constituyen el mejor recinto amurallado romano de la península.

En la orilla del río Miño, cruzado por un puente también de origen romano, se conservan dos salas de unas termas de entonces.
Dentro de las murallas se encuentran sus calles y plazas más significativas, así como los principales monumentos, a cuya cabeza se sitúa la catedral, que ostenta el privilegio de la exposición contínua del Santísimo, por cuya razón se conoce a Lugo como la ciudad del Sacramento.

La catedral se comenzó hacia 1129, en su construcción intervinieron diferentes maestros, y no se concluyeron sus naves hasta el siglo XIII. Especial relevancia tiene la puerta norte por los magníficos pantocrátor y pinjante, éste con la última cena de Cristo. Ambas piezas son las mejores de la escultura románica lucense.

El antiguo convento de San Francisco, que conserva el sobrio claustro medieval, ha sido convertido en Museo Provincial y custodia importantes colecciones de orfebrería castreña y pintura gallega. El templo anexo y el de Santo Domingo, se cuentan entre las principales manifestaciones del gótico mendicante.

El Ayuntamiento, así como antiguas y blasonadas casonas, y otras iglesias completan el patrimonio artístico de esta ciudad que en los últimos años ha conocido un notable desarrollo, consolidándose como la capital de la provincia más extensa de Galicia, con una importante producción agrícola y ganadera, y unas extraordinarias posibilidades turísticas.


Mondoñedo


En 1156 la antigua población de Villa Maior, que desde 1117 ostentaba la capital de la diócesis, fue elevada por Alfonso VII al rango de ciudad. La elección no era casual, ya que se encuentra en un valle fértil y con fácil salida al mar. Desde el siglo XVI y hasta 1834 fue capital de una de las siete provincias que componían el Reino de Galicia.
La catedral es el edificio más antiguo y de mayor importancia. Se inició en 1219 y se consagró en 1248 por el obispo don Martín.

Las recoletas calles y plazas de Mondoñedo se encuentran salpicadas de antiguos edificios, conventos e iglesias. La Fonte Vella data del siglo XVI, pero la mayoría se levantaron en el XVIII: Santuario de los Remedios, Casa Consistorial, Real Seminario de Santa Catalina, con ampliaciones posteriores, etc.

En las inmediaciones, en lo alto de uno de los montes que rodean la ciudad, se levanta el Convento dos Picos, fundado a finales del XIV, pero cuyos edificios son del XVIII. Desde él se admira una magnífica vista, al igual que desde varias de las carreteras que llevan a Mondoñedo. Al lado de una de éstas se encuentra el cementerio en el que reposa el singular Alvaro Cunqueiro, que dedicó a su ciudad natal diferentes páginas, en las que se refiere a sus fiestas de San Lucas.

Pontevedra


El legendario origen de Pontevedra, situada al fondo de la ría de su nombre, tiene en los numerosos petroglifos -grabados rupestres- de sus alrededores un testimonio de su primitivo poblamiento, pero es a partir del siglo XII cuando abundan las referencias documentales que testimonian su participación en la historia de Galicia y de la Península. Reflejo de esta actividad y de la existencia de una burguesía comercial son los conventos de franciscanos, dominicos y clarisas que forman parte de su patrimonio artístico.

En el siglo XVI Pontevedra vive una intensa etapa que tiene en los peligros que vienen del mar una obligada referencia. Pero a pesar de ello es capaz de levantar el magnífico templo de Santa María la Mayor, que junto con el de la Virgen Peregrina, construido en el XVIII, constituyen sus más emblemáticos monumentos.
Especial importancia para la vida cultural tiene el Museo de Pontevedra, con variadas colecciones de arte y arqueología de todos los tiempos, en especial de Galicia. Dispone también de una rica biblioteca y archivo. Sus edificios se alzan en la parte antigua de la ciudad, la cual tiene un singular y maravilloso encanto.

Vigo

La mayor concentración humana de Galicia se produce en esta industrial ciudad, nacida en tiempos remotos en un privilegiado emplazamiento marítimo.

El mar y Vigo son inseparables. En el siglo XVI su puerto del Berbés tiene un tráfico importante y universal, afectándole las correrías de Drake que pueden considerarse el inicio de otras que tendrán su punto de inflexión en la batalla de Rande y el hundimiento de los galeones de Indias.

Nuevos episodios bélicos jalonan la vida de Vigo durante la guerra de la Independencia. En este siglo XIX la ciudad sería durante algún tiempo capital provincial. Mayor trascendencia han tenido sus avances industriales y comerciales que la han convertido en pilar de la economía de Galicia.

Merecen visitarse la neoclásica colegiata de Santa María, el centro urbano con sus recoletas calles y grandes avenidas en armonioso maridaje, así como el Museo Quiñones de León con importantes colecciones, sobre todo, de pintura. Tampoco han de olvidarse los miradores de El Castro, la Guía y la Madroa, con espléndidas vistas sobre la ría y las cercanas islas Cíes.


Tui

La mayor concentración humana de Galicia se produce en esta industrial ciudad, nacida en tiempos remotos en un privilegiado emplazamiento marítimo.

El mar y Vigo son inseparables. En el siglo XVI su puerto del Berbés tiene un tráfico importante y universal, afectándole las correrías de Drake que pueden considerarse el inicio de otras que tendrán su punto de inflexión en la batalla de Rande y el hundimiento de los galeones de Indias.

Nuevos episodios bélicos jalonan la vida de Vigo durante la guerra de la Independencia. En este siglo XIX la ciudad sería durante algún tiempo capital provincial. Mayor trascendencia han tenido sus avances industriales y comerciales que la han convertido en pilar de la economía de Galicia.

Merecen visitarse la neoclásica colegiata de Santa María, el centro urbano con sus recoletas calles y grandes avenidas en armonioso maridaje, así como el Museo Quiñones de León con importantes colecciones, sobre todo, de pintura. Tampoco han de olvidarse los miradores de El Castro, la Guía y la Madroa, con espléndidas vistas sobre la ría y las cercanas islas Cíes.

No faltan en Tui el antiguo templo de Santo Domingo ni el más moderno de San Francisco. El convento de clarisas, las "Encerradas", y la capilla de la Misericordia son también dignos de mención. El barroco portugués se deja sentir en la iglesia de San Telmo, patrón de la ciudad.

Ourense


Muralla de Lugo y Catedral
Capital de la única provincia gallega sin costa marítima, es de remotos orígenes y tuvo importancia durante la época romana merced a su asentamiento y por ser lugar idóneo para cruzar el río Miño. De entonces datan los orígenes del célebre Puente Viejo, muy reconstruido posteriormente, pero que sigue siendo referencia esencial de la ciudad.

Durante la Edad Media desempeñó también un papel fundamental, en especial durante el reino suevo. Repoblada por Alfonso III inicia una nueva fase de desarrollo que tiene en la construcción de su catedral, a partir de finales del siglo XII, su obra más representativa. En ella intervinieron maestros de diversa procedencia y formación que crearon un peculiar conjunto. Su Pórtico del Paraíso, obra gótica que recuerda al de la Gloria de Santiago, no siempre ha sido correctamente valorado.
Al crucero de la catedral se abre la suntuosa Capilla del Santo Cristo, de especial devoción, que constituye uno de los más espléndidos conjuntos barrocos de Galicia.

Los enfrentamientos en la ciudad fueron frecuentes y virulentos a finales de la Edad Media, lo que contrasta con la paz y sosiego que caracteriza la vida orensana, sólo alterada por episodios pasajeros. Sus calles, plazas y jardines forman un ameno conjunto salpicado de monumentos. De ellos cabe citar la gótica iglesia y claustro de San Francisco, los templos de la Trinidad, Santa Eufemia, Santa María la Madre. El antiguo Palacio Episcopal, con restos medievales, alberga un amplio museo con interesantes colecciones de arqueología.

Singulares son las Burgas, fuentes termales cuyo origen ha dado lugar a diversas teorías. Sus aguas alcanzan temperaturas que rondan los setenta grados centígrados.

Hoy Ourense es una pujante ciudad, nudo de comunicaciones y servicios que cuenta con un potencial industrial que tiene en el Parque Tecnológico un prometedor futuro.

Couña


La Torre de Hercules La situación de A Coruña en el Magnus Portus Artabrorum de los geógrafos clásicos, los numerosos castros de la zona y la Torre de Hércules, faro romano que continua ayudando a los marineros y es pieza esencial de su escudo, atestiguan un remoto origen.

Formó parte del señorío de la mitra compostelana hasta que Alfonso IX, en los primeros años del siglo XIII, le concede fuero y privilegios. Las calles y plazuelas de la Ciudad Vieja, así como las iglesias de Santa María, Santiago, San Francisco y Santo Domingo son los mejores testimonios de la actividad desplegada en aquellos siglos, aunque les hayan afectado reformas posteriores.

En el siglo XVI el comercio marítimo conoce un importante auge que con el establecimiento de la Capitanía general y la Audiencia consolidan el desarrollo de la urbe. Sin embargo el acontecimiento más importante fue la partida de la Armada Invencible que más tarde ocasionó represalias y ataques ingleses. En la defensa de la ciudad destacó el heroismo de María Pita.

Apartir del siglo XVIII A Coruña inicia una fase de esplendor que evidencian algunas casonas e iglesias como San Jorge y San Nicolás. En el XIX se consolida y acentúa su actividad económica, administrativa y se ensancha la ciudad. La Guerra de la independencia tuvo en la Batalla de Elviña uno de sus episodios más gloriosos y decisivos, y en el general inglés John Moore a su héroe. El talante liberal de la ciudad lo ratifican los levantamientos y pronunciamientos de entonces.

Plaza de Maria Pita Desde finales del XIX A Coruña se consolida como un importante centro comercial, administrativo e industrial. Como escribió Martínez-Barbeito A Coruña es "hoy una ciudad evolucionada, rica y agradable que se apoya en la experiencia y el prestigio del pasado y que mira con confianza hacia el futuro".

Especial mención merecen los museos Arqueológico y de Bellas Artes, con destacadas colecciones de joyería castreña y pintura, respectivamente, así como la llamativa Casa de las Ciencias, el Domus o "Casa del Hombre" y el Aquarium Finisterrae, el mayor acuario interactivo de Europa, con 9 millones de litros de agua y más de 300 especies.


!!!Gracias Galicia¡¡¡


No puedo irme sin mencionar a Cantabria y a Santander

Santander

Santander vista por Joris Hoefnagel a finales del siglo XVI

Buen número de historiadores consideran que la ciudad de Santander tiene su origen en el Portus Victoriae Iuliobrigensium de época romana. De hecho, la primera referencia a la actual ciudad aparece en el año 26 a. C. cuando, en el curso de las Guerras Cántabras contra Roma, el emperador Augusto decidió dejar constancia de su voluntad de victoria sobre los cántabros en un puerto denominado Portus Victoriae (Puerto de la Victoria).

En 1893 tuvo lugar uno de los sucesos más dramáticos de la historia de la ciudad: la explosión en los muelles del barco “Cabo Machichaco”, que provocó la muerte de 590 personas y unos 2000 heridos. El vapor vizcaíno iba cargado con 51 toneladas de dinamita y en plenos trabajos de extinción estalló la carga, con lo que también se incendiaron las calles inmediatas al puerto

Tras finalizar las penurias de la Guerra Civil, Santander tuvo que enfrentarse a otro desastre: el incendio del año 1941. Se inició el 15 de febrero coincidiendo con un huracán de viento sur y destruyó la mayor parte de la zona antigua de la capital. Ardieron 1.783 viviendas y desaparecieron 37 calles, así como 508 comercios, hoteles, pensiones y bares. La reconstrucción que se hizo posteriormente siguió las directrices de la arquitectura de posguerra, fusionando la herencia racionalista con el discurso tradicionalista de la arquitectura oficial.

Durante los años sesenta, se vivió un despegue en el sector industrial, que favoreció tanto a Santander como al resto de la provincia. En 1983 se constituía la Comunidad Autónoma de Cantabria con Santander como capital.

Gracias gente de Santander, lo mas bello de un país es su gente y ustedes llevan la bandera en alto.

No hay comentarios: